Cuidado, gracia y renovación para la mujer de fe.
El color rosado representa la suavidad, elegancia, cariño y fortaleza femenina presentes en las mujeres de la congregación. Simboliza el cuidado amoroso de Dios, su gracia restauradora y la obra del Espíritu Santo, que trae esperanza, propósito y renovación.
Esta área desarrolla una labor restauradora e inspiradora para el segmento femenino, procurando traspasar en ellas, el corazón de Dios en gracia y sabiduría, más aún cuando Dios tiene especial cuidado de amor con ellas, pues son mayoría en todas las Congregaciones y son por tradición, desde los tiempos de nuestro Señor Jesucristo en la Tierra, las que sustentas económicamente los diversos ministerios.
Profundizamos juntas en las Escrituras desde nuestra propia experiencia y etapa de vida.
Creamos un espacio de confianza, cariño y contención genuina.
Fortalecemos vínculos a través de instancias de encuentro y servicio.
Acompañamos el desarrollo espiritual de cada mujer en su propio caminar.
Nuestro equipo sirve con dedicación, preparando cada encuentro y orando por cada mujer, reflejando el cuidado y la gracia de Dios en cada etapa.
Que cada mujer descubra su valor en Cristo y viva con propósito, esperanza y renovación.
Las ayudamos a reconocer quiénes son en Dios y cuánto valen para Él.
Incentivamos la oración, la Palabra y un encuentro real con Jesús.
Impulsamos a vivir y servir con gracia donde cada una esté.