Una familia de fe en Santiago de Chile, comprometida con la sana doctrina, la vida en comunidad y el servicio a quienes nos rodean.
El Pastor Pedro Calfucura Pardo, a los 21 años, tuvo un encuentro real con Cristo que cambiaría el resto de su vida. En noviembre de 1989 ingresa a la iglesia Ministerios Asociados Elim, recién llegada a Chile desde Estados Unidos. Después de 9 años sirviendo en el área de Alabanza y Adoración como músico, en 1998 Dios lo llama a preparar su ministerio en el área familiar, junto a su esposa Rosita.
Más tarde, junto a tres hermanos con experiencia ministerial, forman un Presbiterio que da origen a la congregación "Dios de Paz". Entre 1999 y 2001 se forma como Ministro de la Palabra en el Instituto Bíblico Nacional, siendo apartado como Pastor Auxiliar a fines de 2001.
En 2009, ya como Pastor de Oficio, renombra la congregación junto a su equipo, dando inicio a la Iglesia de Cristo Centro Internacional de Adoración y Alabanza (CIADAL), hoy "Iglesia de Cristo CIADAL", con Personería Jurídica de Derecho Público N° 6640 del 19/03/2024, según la Ley N° 19.638.
Pastor Pedro Calfucura Pardo
y su esposa, Rosita Lerin Vargas
Familia Pastoral – Iglesia de Cristo CIADAL
Hacer discípulos y bautizarlos sin importar origen y nacionalidad, bajo la guianza del Espíritu Santo, para ser perfeccionados a través del actuar apostólico, profético, evangelístico, pastoral y magisterial, alcanzando la estatura de la plenitud de Cristo.
Acoger afectuosamente al hombre y la mujer junto a sus familias de manera oportuna, integral y sin discriminaciones, mediante servidores idóneos, fieles, capacitados y comprometidos con la excelencia, hasta la venida del Señor Jesucristo.
Recuperar en cada persona el vínculo paternal con Dios, preparando a la iglesia que va a ser Novia para su Boda con Jesucristo, a través de la Alabanza restaurada y la Palabra Iluminada, sin distinción de nacionalidad.
Son las características esenciales y permanentes con las que trabajamos, las que deben resguardar a la congregación en todas sus acciones, fundadas en 4 pilares básicos: Saludable, Dinámica, Ungida y Comprometida.
Son las características esenciales y permanentes con las que trabajamos, las que deben resguardar a la congregación en todas sus acciones, fundadas en 4 pilares básicos: Saludable, Dinámica, Ungida y Comprometida.
Creemos en la manifestación trinitaria de Dios, a través de la persona del Padre, la persona del Hijo y la persona del Espíritu Santo.
Creemos en el Señor Jesucristo como único mediador entre Dios y los seres humanos, quien murió y resucitó para perdón de nuestros pecados por su sangre.
Creemos en el arrepentimiento y conversión de aquellos que se acercan a Dios.
Creemos en el bautismo en agua, voluntario y por inmersión, para toda persona que ha creído y se ha arrepentido de sus pecados.
Creemos en el bautismo del Espíritu Santo, con todas sus manifestaciones de llenura y dones.
Creemos en la vigencia de los cinco ministerios expresados por medio de Apóstoles, Profetas, Evangelistas, Pastores y Maestros, siendo el principal fundamento Jesucristo mismo.
Creemos en la Biblia como las Sagradas Escrituras inspiradas por Dios, revelada al ser humano para salvación de su alma, útil para enseñar, corregir, redargüir e instruir en justicia. Ella es única e infalible y autoridad doctrinal.
Creemos en la existencia de la Iglesia Novia, con la responsabilidad de prepararla para el encuentro final con el Señor Jesucristo.
Creemos y practicamos la Cena del Señor, donde recordamos la muerte de Jesucristo.
Creemos en la resurrección de Jesucristo.
Creemos en el arrebatamiento de la Iglesia, considerada la esposa del Cordero.
Creemos en la segunda venida de Jesucristo a la tierra.
Creemos en el matrimonio bíblico, entendiéndose como tal la unión entre un hombre y una mujer.
Y todos los demás principios inspirados de las Sagradas Escrituras.
“Una expresión visual de nuestra fe y de la vida en comunidad: la familia como centro, el abrazo que acoge, la alabanza que se eleva.”CIADAL, Iglesia de Cristo